SICK OTAKU
Entrevistador: ¿Cuándo empezaron a interesarte el manga y el anime?
Sick otaku: Pues desde que estaba morro y nos llevaban a los tianguis y veíamos cosas como camisetas y revistas sobre las series que pasaban en la tele, como el Astroboy y Fuerza G y los Thundercats, que ya sé que no es anime pero se le parecía y todavía no salían Los Caballeros del Zodiaco y a mi y a mi hermano nos gustaban Los gatos samurai, que eran una producción junto con Japón y también Robotech cuando empezaron a pasarlo en Caritele y El Capitán Centella que era de lo que podíamos ver por el canal 32, o sea el 5 de México, ¿no? y cuando íbamos a comprar las revistas de Club Nintendo o Videotips, ¿te acuerdas de esa?, salían un montón de cosas sobre las caricaturas japonesas, sobre todo noticias de juegos que salían allá en japonés y que nunca llegaban acá y que estaban basados en animes que tampoco sabía que se llamaban así porque eso de decirles anime acá es algo bien nuevo.
Entrevistador: ¿Consideras que el conocimiento y posterior afición al anime se desarrollaba como consecuencia del consumo de videojuegos y su literatura relacionada, o acaso era algo paralelo?
Sick otaku: Mira es que no había otra cosa. Te estoy hablando de hace como unos 18 o más años y casi nadie hablaba del anime. Donde más teníamos info era en las revistas y yo me daba cuenta de que en las españolas como Super Juegos era en donde más hablaban del anime y yo me acuerdo de que había una sección que se llamaba “Big in Japan”, creo, en donde incluso platicaban con gente de Gainax o colaboradores de Miyamoto o con él también, que siempre era gente de la industria que vendía licencias de los animes, muchas veces.
Entrevistador: Entonces, ¿cuándo empezaste tú mismo a hablar de anime?
Sick otaku: Fue más o menos cuando entré a japonés, o sea, yo ya conocía la palabra por las revistas pero allá todo el mundo sí la utilizaba y pues ya como que se abría otra onda diferente porque mucha gente coleccionaba VHS’s con anime y además me empezó a gustar ver que traían manga en japonés, se me hacían bien curas y se los compraba pero no los leía.
Entrevistador: ¿Y por qué decidiste entrar a estudiar japonés?
Sick otaku: Mira, era una onda rara porque yo no tenía mucha idea de Japón o sea que sabía del país pero yo no lo había investigado lo suficiente pero una vez pasó una cosa bien loca porque yo había ido antes a francés porque quería conocer allá como capricho nomás pero a mí me pasó que me interesaba mucho en esos años toda la cosa esa de los videojuegos y me acordé de esos corresponsales que tenía la revista española que vivían y trabajaban en Japón casi nomás para que reportearan las principales convenciones de Tokio y Osaka y pues de pronto, acá muy personal te lo digo, a cada parte donde iba quería verle cara de Tokio, no sé si me entiendas, pero más o menos así, y pues por eso me decidí un día que fui a la Toys R Us y me imaginé que estaba allá. ¿Te suena muy raro?
Entrevistador: No tanto, y dime, ¿fue en la escuela, estudiando japonés, donde te volviste realmente fanático del manga y el anime?
Sick otaku: No, no, o sea, ya te dije más o menos de dónde viene el que me guste, pero allá me encontré con más gente interesada que además hablaba de otras cosas y tenía más conocimientos. Había algunos de plano tocados. Y pues, la verdad es que puros freaks y casi no se hablaba nadie pero de todas manera podían armar buenas discusiones sobre temas bien ridículos y el extremo fue sobre las cartitas de Yu-Gi-Oh! que es lo que me cae más gordo pero antes fue sobre los colores de las distintas versiones del Pokemon para Game boy y un par de morras sobre los Tamagotchis, era la época, ¿no?, pero a mí no me interesaba y por eso cuando salió esa onda los otakus y me acordé del japonés pensé que entonces nunca había sido un otaku pero luego pareció que entraba en eso porque había veces en que yo no podía pensar en nada que no fuera Japón, tú sabes, ¿no?, y no era nada en particular pero como que era una idea que me flotaba, como que yo tenía la sensación no de que allá todo fuera mejor pero sí como que pasaban cosas raras que ni sé como explicar. Todo eso pasó en un periodo como de un año y medio.
Entrevistador: ¿Y crees que las historias que encontrabas en el manga y el anime te ayudaban a clarificar esa especie de fantasmagorías o ideas incompletas, como si las hicieran más reales a través de los argumentos?
Sick otaku: Pues no sé, a lo mejor, pero es que yo los veía yo creo que porque se me hacía más fácil que leer un libro de historia de Japón, porque al final de cuentas, total yo como que sentía que esas personas que vivían allá eran, aunque creo que se oye mal decirlo, como que mejores, ¿no?, y está raro porque yo siempre he tenido claro que todos los humanos somos iguales porque yo nunca he sido racista pero por alguna razón más abstracta yo sentía que los japoneses que aparecían en un anime o en un libro de historia eran tan diferentes que eran más especiales y tenían cuentos más interesantes y hasta vidas más bonitas, y ahí fue donde me fui hasta la fantasía al grado de que todo para mí tenía que ser japonés y como que me regresé, te estoy hablando de poquito después de que había entrado al japonés, al punto original en donde yo quería sustituir muchas cosas con esta idea y por eso veía anime. Por ejemplo, me molestaba mucho ir al sushi y ver que el que lo preparaba era un mexicano. Como que era una contradicción gruesísima.
Entrevistador: ¿Esta sustitución de la realidad te implicaba un alejamiento de las cosas y la gente que te rodeaba y, de ser así, ese fue el proceso que te llevó a ver sólo anime y pensar siempre en Japón?
Sick otaku: Hmm, no te entiendo bien, mira, o sea, yo quería hacer que las cosas se parecieran a lo japonés porque me daba mucha curiosidad y porque yo quería sentir un poquito como las personas se sentirían allá. Ahora me acuerdo de eso y como que no tiene mucho sentido tal vez porque he leído más pero yo cuando hablaba en el foro con algunas personas que habían viajado a Japón me incomodaba mucho que lo tomaran como un viaje más y no contaran las ideas que tuvieron y las sensaciones que sentían por estar allá, contaban su viaje pero no de sus sentimientos y entonces empecé a pensar que todo eran imaginaciones mías y por esas fechas, como un semestre antes de terminar el japonés me peleé con mi mamá y mi tía porque no querían poner el Sky porque yo quería ver el canal NHK y me acuerdo de que me encerré y hasta lloré, es neta, neta, porque como que me estaba perdiendo de algo buenísimo pero ni modo. Después descubrí las películas y pasé más tiempo en mi cuarto.
Entrevistador: ¿Terminaste los seis semestres de japonés completos, recibiste tu certificado?
Sick otaku: Hai! (Risas)
Entrevistador:¿Y ya te sientes preparado como para sostener una conversación en japonés y para leer los kanji de un periódico, por ejemplo?
Sick otaku: Huy, n’hombre, qué esperanzas…
Entrevistador: ¿Y eso por qué?
Sick otaku: Mira, es que a nosotros nos dijeron que cuando termináramos los cursos íbamos a tener el nivel de un niño de tercero de kinder allá, que había que seguir practicando siempre, yo la verdad como en ese momento no tenía Internet porque de todas maneras estaba apenas de aficionado moderado, digamos, quise seguir más que nada para seguir viendo a los compañeros que tenían VHS’s o DVD’s, aunque no siempre platicábamos mucho, a veces pienso que era sólo como ir a la Blockbuster pero en una de esas hasta terminé y ya no me acorde tanto de los libros.
Entrevistador: ¿Fue cuando te volviste más ermitaño?
Sick otaku: Sí, ándale, como desde quinto semestre y hasta que terminé el japonés.
Entrevistador: Quisiera volver sobre lo que dijiste de las películas, ¿llegó un momento en que las películas japonesas con actores reales sustituyeron al anime o fueron un complemento?
Sick otaku: Complemento porque sí me llenaron de nuevas ideas pero sí me separé un poco del manga y el anime recién terminé porque tras la salida del japonés la pérdida de contacto con algunos ‘ora si que otakus fue muy abrupta y me quedé en el Messenger con gente como que más avanzada técnicamente que sabía bajar películas completas y buscarles sus subtítulos. Y eso que éramos graduados de cursos de japonés! (Suelta una carcajada) . Y bueno, me dediqué a verlas y me gustaron porque como que me sentía más cerca de esas personas así como ya te lo he explicado, que creo que era mi intención.
Entrevistador: ¿Cómo vivías esas historias a nivel personal, en tu imaginación, haciéndote partícipe de ellas, y qué inquietudes te provocaban, lo mismo el anime que las películas?
Sick otaku: Pues bien suave porque uno siempre quiere sumergirse en ondas así para cambiar las cosas y vivir cosas nuevas, por ejemplo, yo me olvidé de los videojuegos y me puse a ver puro anime como Lain pero ya después Berzerk y Monster, que son una diferencia y ya como que después uno empieza a exigir y yo ya ni veía los animes de tele abierta porque empecé a recibir muchas influencias y entonces yo me identificaba con los personajes y me pasaba algo curioso que era que yo quería escribir las historias pero no me salían, o sea, yo nunca he leído mucho pero me imaginaba historias diferentes de esas pero nunca hice fanfic ni nada de eso porque yo quería escribir algo más grande pero nunca me salió así que igual me la pasé así nada más viendo, además porque hablar con los compas que sí estaban más idiotizados, otakus ahora, ¿no?, me ayudaba a hablar de mis inquietudes y pues eso ya me calmaba, y esas fueron las fechas en las que estaba más obsesionado con ir a Japón y empecé con lo del Visual Kei pero sobre todo música tipo L’Arc en ciel y cosas más góticas que después dejé y me salía a escuchar la música y cuando pasaba un avión me imaginaba que iba para allá y etcétera. Además también me enamoré de la Yui Ichikawa porque se me afiguraba que se parecía a Lain.
Entrevistador: ¿De qué época estamos hablando y cuáles fueron los eventos que tú consideras que detonaron, externamente, esta ansiedad?
Sick otaku: Pues cuando salí del japonés regresé a titularme y todo eso en un año y no conseguía trabajo, más o menos a eso te refieres, ¿verdad?, y porque yo quería algo que me dejara tiempo libre para a lo mejor estudiar otra cosa y seguir con lo del anime, obvio, pero acá en la casa todo normal. Yo diría que todo lo que me pasaba era nada más aquí en mi mente y eso era todo, así me entretenía yo solo porque lo más importante fue que pusimos Internet poquito antes y yo ya estaba enganchado con los foros y estaban suaves pero nunca me han gustado las ondas más radicales como lo del cosplay que salen mucho ahí, yo creo que porque nunca he ido a una convención aparte del Geek Fest.
Entrevistador: ¿Y no platicas con otros otakus, entonces?
Sick otaku: Sí, pero sobre todo a través de las redes de los foros y un poquito con la gente del japonés pero cada vez menos, que era lo que hacía antes, nada más discutir ellos babosadas y sacarles material como tú le dices pero lo demás ni al caso. Están locos. Bastante hay ya en los foros.
Entrevistador: ¿Cómo se encuentra en este momento tu interés por la cultura japonesa?
Sick otaku: Muy bien, gracias.
Entrevistador: Quiero decir, ¿sigues consumiendo anime y películas con los mismos objetivos o también ya lees más literatura o historia de Japón?
Sick otaku: Pues no, mira, de lo que se trata es que hay cosas que no me interesan tanto, por eso dudaba de esta onda del ser otaku porque por ejemplo en uno de los foros salía una morrilla que platicaba que una vez se había quedado horas, neta, horas, acariciando una bolsita de té verde que una amiga japonesa le había mandado desde allá y contaba que se emocionaba demasiado por tan sólo tocar, imagínate, algo que había estado en Japón, y yo creo que no tiene chiste porque lo mismo podríamos hacer todos tocando una pluma o un casete o un plato etcétera, no, no, aquí se trata de que cada otaku se vuelve loco con lo que quiere y yo tal vez con algunos animes que sí veo mucho. Desde que estaba en la secundaria y dedicaba un VHS a grabar sólo capítulos de Ranma ½ pero bueno, depende de cada quién, a lo mejor soy menos otaku de lo que parece pero a mi esos pedotes de obsesionarse con cosas así de chiquitas nomás no me entra. Porque es un superpedote, como lo de los japonesitos esos que leí en tu blog que se encierran durante años a jugar PS y a jalársela (Risas), o sea, es que en el fondo uno también quisiera pero eso no se puede, además de que no hay tanto dinero para que te mantengan y sin decirte nada, pero creo que la cosa es tranquila aunque a veces se sienta todo lo contrario, como desesperación, no sé, pero a veces me acostaba según yo a dormir acá bien noche y en silencio y me ponía a pensar que en ese momento pasaban muchas cosas en Japón y había actividades que las personas hacían allá y entonces sentía como un ardor en el pecho de ganas de ir allá y eso me cansaba mucho. Ya después como que aprendí a controlarlo.
Entrevistador: Sin embargo, te presentas como “Sick otaku”, eres un “Otaku enfermo”; a la hora de crearte este personaje, ¿qué parte de tu personalidad de fanático querías representar para que el mundo o, en este caso, la blogósfera te conociera e identificara, extrayéndote un elemento de tu, llamémosle, “otakuidad”, que me parece que superficialmente podría entrar en contradicción con las posturas que tienes hacia los fanáticos?
Sick otaku: Ah, caray, eso está muy raro, pero creo que eso salió una tarde que yo estaba muy aburrido y yo creo que estaba en un ataque de eso que te acabo de contar porque empecé a mandar spam a varios blogs de aquí de Mexicali, porque aparte a mí nunca me ha gustado eso de que hay una cultura fronteriza que perdóname pero yo no la veo muy clara y como que siento que todos hablan mucho de lo mismo mientras que los otakus de verdad no dicen nada de lo que deberían, ni siquiera saben escribir bien, ni modo, no les interesa. Yo creo que yo estaba así como que en mi desesperación porque ya, de plano, ya me quería largar, pero desde ese momento había cosas que me desanimaban mucho.
Entrevistador: Entiendo que te refieres a largarte a Japón, pero, ¿qué cosas eran las que te desanimaban?
Sick otaku: Sí, exactamente. Bueno, por ejemplo, que yo no tenía dinero, cómo no, y luego me acordé de que mi japonés no es bueno, y así nomás no y cosas así, y como que debe ser mucho muy diferente estar allá como que en plan de quedarse, yo no me lo imagino de verdad aunque eso pueda ser un sueño, como un sueño y un temor, ¿me entiendes?, y no te creas, eso es algo que muchos otakus no dicen, los babosos, porque siempre está el que no te guste o que no compatibilices o no consigas trabajo o no le entiendas a la gente, mil pedos, pero nunca lo quieren decir en parte, creo yo, porque una ley no escrita entre ellos que estudian japonés, y yo creo que ahí voy yo también, es que estudias japonés porque obvio que quieres irte para allá pero sobre todo porque dentro de que juegas mucho con estas fantasías como que eso es un síntoma o acaso la prueba de que lo tuyo va en serio y quieres formalizar tus intereses y eso a lo mejor es cosa de otakus acá como que más elevados, sobre todo por los que le siguen y le siguen y tienen constancia, yo nada de eso, y menos cuando empecé con el blog.
Entrevistador: ¿Cuál fue tu idea con ese blog?
Sick otaku: Más que nada divulgar un poquito sobre temas bien bizarros que me encuentro en el Internet como los otakus y las kogals que también me encantan y pues me sorprendí de que había mucha gente que para nada con el tema porque tenían ideas muy equivocadas sobre el manga y el anime y pues me empezaron a escribir y preguntar, pero no creas que mucho, porque el blog ya no lo actualizo y casi ya no recibe visitas de nadie.
Entrevistador: Pasemos a otro punto que me interesa mucho: tú me dijiste una vez que encontrabas una asociación entre las chicas que aparecían en series como Sailor Moon, desde luego, o Azumanga Daioh o tu adorada Lain o Kare Kano, como la esencia de la clase de mujeres lindas, tiernas y sobre todo sumisas que en realidad, como podemos comprobar haciendo preguntas por aquí y por allá, son las que los hombres quieren, como fantasías masculinas, en tu opinión, ¿el fandom se alimenta mucho de este fetiche, de este evidente deseo sexual?, pregunto porque tú lo mencionaste cuando citaste el caso de las kogals.
Sick otaku: Sí, pero es porque ahí está todo, y checa, toma el ejemplo de mi blog, y es que la idea aquí es que los otakus no son tan solitarios como parecen según la idea que muchos tienen, como tú también, ¿no?, muchos tienen novia, por ejemplo, ahora que si esa novia fuera Akane Tendo, ufff, qué mejor, pero muchos no lo admiten a menos que sean acá bien adictos declarados al hentai o que estén en confiancita con otro otaku y como que no todos se atreven empezando porque las novias son muy especiales y bueno, uno no puede entonces ver cualquier cosa, pero sí es cierto que eso es una idea que muchos tienen y quiero decir no los que son otakus sino el resto, esos batos que cuentan ese chiste, que me caga la madre en serio, de que se quieren coger a una japonesita para ver si ahí abajo también lo tienen horizontal. Pendejos! (Da un ligero golpe con la silla y se recarga hacia atrás y vuelve a acomodarse), no tienen una puta idea de lo que significan, ellos, o sea, viles machos, pero un otaku jamás te va admitir, así normalmente como te digo, de que sí trae ondas que van por ahí más o menos pero si pudiéramos meternos a crackear cuentas de correo de dos tres compas que conozco y que por ejemplo sí están metidos en la onda de las convenciones, podríamos ver que reciben esos boletines de encuentros románticos así como de japanzone.com, por ejemplo, a ver si se les hace realidad…
Entrevistador: Y sobre esto último, ¿es también tu caso?
Sick otaku: A ver, piénsale…
Entrevistador: Volviendo al asunto del blog y el fandom, ¿nunca te han dado ganas de ponerte a escribir respecto a tus intereses, como desde Lain o Monster, poniendo en el papel algo de ese mundo interior que desarrollaste?
Sick otaku: ¿Para qué?, yo creo que no tengo nada en particular qué decir, o al menos por el momento, porque ideas sí tengo pero está difícil porque ahora son como sensaciones como cuando veo anime o películas o a la Yui o cuando leo noticias sobre Japón, ¿sí me entiendes?, son como sensaciones que vienen y van y no están muy claras. Hubo un tiempecito cuando en el cable pasaban Cuentos japoneses de terror, esto ya te lo había platicado, que me senté a escribir una historia de un fanático que estaba bien Sick otaku! (Carcajadas) y que tenía fantasías eróticas, hmm, como que es lo que ya te acabo de decir, pero como que más violentas y cuando las pensaba después se hacían realidad hasta que le llegaban hasta a miembros, mujeres, de su familia, pero claro que yo le quería poner acá un montón de datos sacados del anime en una línea así como del tipo de la historia de Light Yagami en Deathnote pero como que son proyecciones mías, no sé, tampoco es algo que me preocupe y siempre esté pensando en hacer. Otra cosa que me pasó antes fue que me molestaban algunas cosas que pensaba, y no sólo sexuales, y así fue que me puse el nick este, como que estaba admitiendo algo que no precisamente me incomodaba pero que ya marcaba una diferencia, frente a mi hermano mayor, por ejemplo, que supuestamente ya está bien encarrilado con trabajo y todo, y entonces me acordé de los compas de allá del japonés no porque me haya convertido en un otaku tan grueso como los de ese tipo, lo aclaro, sino porque uno se va metiendo y metiendo en estas ondas y ya no sale porque aquí se está muy a gusto.
Entrevistador: En referencia a la cuestión local, ¿cuál crees tú que sea la diferencia entre otaku y geek?
Sick otaku: Ninguna, porque muchos no se dan cuenta de que en Japón ser otaku es ser geek y que el anime viene siendo como la pinche Guerra de las galaxias (Risas) y aquí todo se mezcla con cosas que a veces nada que ver con lo japonés, por eso yo te decía que marcaras toda esa diferencia en tu investigación, porque también eso es lo que vimos en el Geek Fest, que había de todo incluyendo al Jack Sparrow y a cosas de Nintendo que no tienen relación bien directa con el manga pero que van de plano siempre muy dentro de todo lo que esto del otaku y sus gustos aunque claro que siempre hay gente que tú identificas dentro de unas preferencias, ¿no?
Entrevistador: ¿Qué te parece el crecimiento que el fenómeno del manga y el anime ha tenido en esta ciudad de un par de años en adelante?
Sick otaku: Pues bien, ¿qué no?, se nota de que ahora ya hay mucho más para ver cada vez y que hay mucha gente interesada y tú ahí ves que luego luego se nota la fuerza que siempre tiene el Internet para organizar esos eventos.
Entrevistador: Desde tus conocimientos, ¿cuándo surge el otaku como grupo en Mexicali?
Sick otaku: Como grupo no sé pero yo entiendo que había un montón de gente enviciada con Los Caballeros del Zodiaco que era la que se iba al Tianguis del Caballito a comprarse esas cajas doradas chafas donde venía el monito por 20 pesos y que en la Sanborns los originales costaban 200, diez veces más, ¿verdad?, y estaban bien traumados con eso de jugar con los pinches monitos pedorros esos y no te estoy hablando de niños de primaria sino de mayores y yo sólo me acuerdo de algo parecido con las Tortugas Ninja y en las maquinitas con Street Fighter II pero esos eran superfenómenos que duraron mucho pero que se juntaron en un sólo momento y yo acababa de pasar a sexto año y después salió esa serie de Los Supercampeones y fue el acabose y cuando me volví a acordar fue cuando ya estaba hablándose más de anime pero como que en el mismo círculo y tampoco la gente ahí no había cambiado mucho.
Entrevistador: ¿Cómo es un día en tu vida en lo que respecta a tu afición?
Sick otaku: Hmm, últimamente he pasado más tiempo en aznmedia.com, bajando películas, muchas, siempre dejo la computadora prendida toda la noche. Hay gente aquí que ha dejado la computadora encendida durante un año, neta, neta, un año, y no pasa nada porque ellos sí que son acá bien profesionales (Risas) y yo sólo la habré dejado máximo una semana, lo que pasa es que a veces es un problema bajar todos los torrents que quieres y hay que esperar, pero siempre bajan, el problema en realidad es cuando el archivo no se puede codificar y ahí sí hago mis berrinches porque se me queda guardado ‘ora sí que para siempre en la computadora y en vez de bajarlo otra vez prefiero bajar otra serie o película, que es lo que más hago en Internet porque en el foro salen puras burradas y lo interesante prefiero leerlo y nadie lo comenta ya y lástima y también leo mucho sobre los nuevos sistemas, no creas que se me olvidó con el tiempo, pero eso del Wii y del XBOX ya no lo he seguido como lo hacía antes, porque mi última conzola (Risas, pronuncia con acento español) fue el Nintendo 64, imagínate, pero me sigue gustando mucho todo esto y un descubrimiento ha sido el YouTube que otros no me creen que no lo usaba y que qué baboso estoy pero neta que antes yo sólo veía los videos que me mandaban y ahora veo series muy buenas, algunas a veces en japonés pero no importa, hay un montón de info ahí y lo último que había visto eran esos videos de Explosión anime con la tipilla esa que va por los vagones del metro de Tokio juntando los mangas que deja la gente y eso es lo que quería decirte cuando te dije lo cuando se sustituye la realidad, que me gustaría estar en una situación así aquí ya que por ahora no puedo ir para allá y por eso también uso los videos, y las películas cómo no, no sé si a ti te pase esto pero a mi desde chiquito me encantaba encontrarme en la tele películas japonesas o, más raro, algún programa o serie porque eso como que le daba un saborcito bien especial al día, no sé, no sé, a ver, ¿te acuerdas de un programa para niños que pasaban en cable hace un chorrototal, más o menos en la época de Los Supercampeones, pero en cable te digo, donde salía una señora con pantalones verdes y cara de viejita aunque no creo que estuviera tan viejita y un sombrero de pico?, ah pues, a mí me encantaba porque tenía un aspecto bien raro, todo el programa, ¿no?, y lo hacía la NHK, es obvio, y salía una traducción al español pero yo imaginaba la voz de la persona en español como si fuera japonesa y todo bien raro, no sé, lo mismo con las películas de Kurosawa que las estaba pasando el canal Fox y los animes de Tezuka como Kimba, el león blanco que después Disney se lo fusiló en El rey león que eran la cosa más básica pero por eso eran buenos, como Evangelion en su momento que no me gustaba mucho más que cuando la acción se desarrollaba en la vida cotidiana de sus personajes, que es lo que yo busco en un buen anime, más que otra cosa, como lo demasiado fantástico, que yo tengo mis propias fantasías, y por eso no me gustan los Mechas.
Entrevistador: ¿Cómo te visualizas dentro de 10 o 15 años y en qué medida seguirías siendo otaku como una condición que influyera en tu vida?
Sick otaku: Está difícil, yo no sé qué tanto cambie, puede que no mucho, ya ves como dicen que son los otakus pero no es algo en lo que piense mucho que digamos, y pensaba que porque no me interesaba pero no es eso, es que no me imagino, la verdad, claro que espero seguir viendo buen anime y leyendo un poquito más sobre Japón, no sé si vaya, ojalá que sí, pero como ya se han pasado esos momentos de desesperación que te decía pues quién sabe así que no molesta pensar que no pero de preferencia sí, ¿verdad?, como sea, ojalá que todo lo del manga y el anime saque buenas cosas sobre todo ahora que dicen que van a cambiar la animación a formato computarizado que yo lo detesto y creo que acabaría con todo lo bonito que es el manga, así que espero que ni yo y ni el anime cambiemos demasiado. Y creo que es todo lo que te puedo decir sobre esto.
Entrevistador: ¿Alguna vez volverás a activar tu blog?
Sick otaku: Yo creo que no, bueno, yo antes lo veía como un servicio sobre todo porque además de informar me encantaba poner fotos de japonesitas perfectas, nada porno, ¿ok?, sólo morritas bonitas posando, pero hay un montón de servicios para eso en Internet, ya sea en Yahoo! O en Google o los mismos BBS japoneses. Si es lo que más hay en Internet. Así que no lo creo, además ya una vez, cuando lo hice, había batos pendejos que me escribían en los comments de las japonesitas unas porquerías que no me gustaban ni me gustan ahora. Simplemente que esas no son las cosas que pienso yo, aunque haya sido quien puso las fotos. No es lo que yo intento buscar cuando hago eso. Yo veo las cosas diferente.